CUERDA Y VOZ

Rodrigo Mosquera

Es en Quito, la capital de su Ecuador natal, que Rodrigo descubre la guitarra a la edad de 9 años y comienza a perfilarse ya en su carrera musical.
Desde los 12 años participa de distintos grupos de música folklórica sudamericana.

Era todavía un adolescente cuando fue convocado a dirigir en Francia al grupo « Kayapuca » en el marco de una gira que durara dos años. La guitarra no fue suficiente para calmar su sed de conocimientos ni su necesidad de completud a nivel musical ya que Rodrigo siempre se sintió atraído por el « canto ».
Y es en el rubro « canto » en el que se presenta en el 3er Festival de la « Nueva canción latinoamericana » que se celebrara en Ecuador.

Después de ésta experiencia como solista decide fundar el grupo « Trigal » (nueva canción y folklore de America Latina) en el seno del cual su guitarra y su canto encuentran el espacio ideal para expresarse. Es con éste grupo que ha girado en todo el continente europeo durante dos años. En 1988 experimenta en el mundo de la música y los ritmos afro-cubanos con el bajo y el canto.
Ésto no hace mas que enriquecer su solida cultura musical, lo que no le impide de realizar Master-clases de guitarra clásica bajo la batuta de los Maestros Abel Carlevaro y Alvaro Pierri.
También comienza a frecuentar algunos círculos de la chanson francesa.

Comienza a acompañar al duo Serge Guirao-Nilda Fernandez. Éste ultimo lo invita a Rodrigo a proseguir la aventura realizando una gira en « roulotte » que los llevara desde Barcelona hasta Paris. Es ahí donde comparte la escena con el acordeonista de jazz Marcel Loeffler y con Sergio Saraniche de « Cuerda y Voz » durante las giras en Francia (Francofolies de la Rochelle, Olympia…) en Russie (Teatro Tchaikovsky de Moscú), Canada (Festival de Verano de Quebec), Argentina (La trastienda de Buenos Aires).
Desde el año 2000 que actúa regularmente como cantante con el grupo de música cubana « Contradanza ».
Forma parte del proyecto discográfico « Flor de Luna » distribuido por « Harmonia Mundi ».
La calurosa potencia de su voz, aliada a las virtudes de su guitarra y su charango, enriquecen la nueva savia que sigue dando vida al árbol « Cuerda y Voz » que hoy explota mas que nunca con su florida música.